18/04/2018

Shanghai

Tara dejó Xiamen para seguir con su gira por China. Luego de cinco días de navegación llegamos a una de las megaciudades más pobladas del mundo, Shanghai.

El sol nos acompañó al zarpar de Xiamen. Tara se zambulló en el mar de China bajo pequeñas nubes rosadas, como toques de color puestos con un pincel. La presencia de dos delfines blancos  completó el espectáculo.

550 millas, cinco días de navegación, incluyendo uno anclado frente a la costa, para poder entrar el río Huangpu. Ese fue un día particularmente extraño,  era  como estar en un estacionamiento en el mar en medio de docenas de cargueros, portacontenedores y barcos de pesca. Luego, cortando la neblina, surgieron los rascacielos de la ciudad al paso de nuestra progresión.
Shanghai ofrece un espectáculo deslumbrante. Es una de las ciudades más pobladas del mundo con 24 millones de habitantes, donde casi 1,000 torres de al menos 30 pisos apuntan al cielo. La reciente Shanghai Tower, la segunda torre más alta del mundo, domina "esta ciudad de pie", con sus 630 metros.

En el muelle, Tara tiene un lugar de elección. Estamos amarrados frente a la "Perla del Oriente", una torre con una singular arquitectura compuesta por bolas; Ha sido considerada por la mayoría de los turistas como un símbolo de Shanghai.

Noche y día la goleta se mece al ritmo del paso constante de los barcos: el tráfico marítimo nunca se detiene. No muy lejos se encuentra el Bund, el paseo de estilo inglés, donde alternan los edificios futuristas de colores vivos, evocando el mundo de Disney, con otros de arquitectura europea.
Tara será la sede de diversas actividades en Shanghai, en las que participarán sus socios. También recibirá visitas de los escolares, como parte de su misión educativa.

Noémie Olive

11/04/2018

Xiamen, China, nuevas relaciones

En el país más poblado del mundo, China, la Fundación Tara viene estableciendo nuevas relaciones, mediante un proyecto de asociación con la Universidad de Xiamen. Una conferencia de prensa celebrada a bordo de Tara, el 6 de abril, reúne a Romain Troublé, Director de la Fundación Tara; Min Han Dai, Director del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Xiamen; y al científico Chris Bowler (PSL, CNRS). Ellos  expresan una visión del Océano como un sistema global, y anuncian su deseo de colaborar. La Universidad de Xiamen posee un barco oceanográfico, el Tan Kah Kee, que eventualmente podría navegar junto a Tara en una misma misión científica, y replicar el enfoque científico de Tara Oceans.
Entrevista cruzada entre dos hombres que comparten un mismo objetivo: comprender el océano para protegerlo mejor.
¿En qué consiste esta asociación?
Romain Troublé: Desde hace mucho tiempo, la Fundación Tara desea colaborar con China. Yo lo expresé cuando acompañé al presidente de la República en su visita a China, a principios de año. Sería una asociación científica y pedagógica global, que nos permitiría trabajar en dos ejes: la ciencia y la educación, en temas de biodiversidad y clima. Esto implicaría un intercambio de estudiantes de doctorado y estudiantes postdoctorales chinos y franceses.

En cuanto a ciencia fundamental, nuestros nuevos socios de investigación aún deben precisar las modalidades, pero compartiremos los protocolos ya establecidos por el consorcio científico de Tara Oceans. Serán usados en las estaciones marinas de la Universidad de Xiamen y a bordo del Tan Kah Kee. Ya existe en China un gran proyecto sobre el microbioma, para comprender el mundo de los microbios, especialmente en el mar, en el cual Tara podría participar. A más largo plazo, podríamos imaginar que la goleta Tara y el Tan Kah Kee realicen una expedición conjunta. Tenemos muchos puntos en común y de complementariedad. Al igual que los investigadores de Tara Oceans, me alegro de estas perspectivas de colaboración en pos de un mejor conocimiento del Océano.

Min Han Dai: Tara es un barco que ofrece muchos aspectos interesantes y singulares. Primero, es un velero que estudia los océanos, y que está financiado por una casa de moda francesa y otros socios privados. En torno a colaboración, creo que estamos en el camino correcto. Con la visita de Tara, de Romain y algunos de los científicos involucrados con Tara en China, pudimos recorrer todo el  espectro de nuestra futura asociación. Compartimos una visión común y global para la protección de los océanos; Exploramos las posibilidades de que Francia y China trabajen juntas en esta dirección.

¿Cómo pueden los dos barcos, Tara y Tan Kah Kee, ser complementarios?
Romain Troublé: Los laboratorios de Xiamen son muy eficientes en la comprensión de  la biogeoquímica de los océanos, en el análisis de la presencia de metales en particular, unos elementos esenciales para el ecosistema. Tara no alcanza para hacer todo, sería estupendo que otros barcos adoptasen los protocolos, tal como lo hacen nuestros socios brasileños.

Min Hai Dai: Para que nuestros datos sean comparables, debemos usar el mismo protocolo. Podríamos muestrear el microbioma a la manera de Tara, y Tara podría apoyarse en el Tan Kah Kee para el análisis de geo-huellas. Los datos recopilados por cada barco se estudiarán conjuntamente.

Romain, ¿por qué asociarse con China?
Sin ceder a optimismo ingenuo, pienso que el futuro del planeta también se está decidiendo en China, con las respuestas que los chinos aportarán a los problemas medioambientales. Para la Fundación Tara resulta importante apoyar este movimiento, acompañar la investigación y la educación. China desempeña ahora un papel de liderazgo, y como en cualquier mercado, si el líder cambia, el mercado cambia. El mundo quiere vender a China. Si China se transforma talß como lo anuncia,  al querer convertirse en la referencia del desarrollo sostenible, el mundo cambiará para mejor.

Noémie Olive.

04/04/2018

Taiwán, las estrategias del coral


Vianney Denis, científico francés radicado en Taiwán desde hace  8 años, enseña en la Universidad Nacional de Taiwán en Taipéi. Su laboratorio, FRE Lab, le permite conjugar sus dos pasiones, el buceo y el estudio de los corales, cuya diversidad está floreciendo en Taiwán. Reunión con un profesor que estudia las respuestas ecológicas del coral en ambientes marginales.

Está interesado en la funcionalidad de los corales, ¿qué significa?
Se trata de identificar la función, el papel del organismo en el ecosistema. Ahora sabemos que cada especie tiene una respuesta diferente a las perturbaciones y el estrés que recibe. Mi trabajo es identificar y especificar las diferentes estrategias desarrolladas por los corales para sobrevivir al estrés ambiental. Por ejemplo: después de un severo blanqueamiento de corales, solo sobrevivirán las especies más resistentes. A mayor escala, esto ayudará a comprender los cambios en el ecosistema, divisando las especies de coral que poblarán los arrecifes del mañana.

¿Cómo estudia los corales en situación de estrés?
Trabajo sobre unas diez especies comunes en Taiwán, que selecciono en diferentes hábitats. Puede ser en aguas más profundas (60 metros), o en áreas de latitudes más altas, como en el norte de Taiwán. En esta última, en verano, cuando baja la marea, algunas especies colonizan las pilas donde la temperatura puede alcanzar los 37 grados. Taiwán me ofrece un verdadero laboratorio natural. Analizo los cambios fisiológicos que ocurren y permiten que los corales colonicen estos diferentes hábitats, como los cambios que afectan a sus zooxantelas, proteínas, densidad esquelética, etc.

Al analizar estos rasgos que combino, identifico sus funciones (rendimiento) en el ecosistema. Tomo en cuenta su dieta. Normalmente, los corales se alimentan principalmente de lo que producen sus algas simbióticas y, en menor medida, de la captura del plancton. Observamos que durante el blanqueamiento de corales, algunas especies logran cambiar esta tendencia. Esto significa que algunos corales pueden ser capaces de adaptar sus dietas a las condiciones ambientales.

¿Taiwán es un buen campo de estudio?
Lo que me gusta de Taiwán es la presencia de entornos contrastados a una escala relativamente pequeña. Hay arrecifes magníficos y diversos en el sureste de Taiwán, con más de 300 especies de corales. Estos arrecifes se benefician de las cálidas aguas de una fuerte corriente, el Kuroshio.
El norte de Taiwán no está bajo su influencia, y la temperatura del agua en invierno impide el desarrollo de verdaderos arrecifes de coral.

Con el calentamiento global, algunas especies pueden migrar al norte hacia áreas donde no existían antes, cambiando sus áreas de distribución. No conocemos todavía las consecuencias de esta tropicalización potencial en Taiwán, pero estamos observando muy de cerca si ocurren tales cambios.

¿Cuál es el objetivo final de trabajar en los corales para usted?
Mi objetivo es demostrar la importancia del papel de los corales en el ecosistema, para así preservarlos mejor. En Taiwán, nada es uniforme. El Norte, el Sur, los arrecifes poco profundos o más profundos: cada zona tiene su especificidad. Para mantener esta diversidad, debemos  cuidar cada área y reconsiderar el manejo global de los arrecifes en la región.

Entrevista realizada por Noémie Olive

27/03/2018

Taiwan, Orchid y Green Islands

Tara deja las pequeñas islas alrededor de Taiwán, Orchid y Green Islands, después de 4 días de muestreo exitoso. Se han recolectado ejemplares de las 3 especies buscadas, las de referencia para Tara Pacific. Emilie Boissin, coordinadora científica de la misión (CRIOBE) explica: "Estos sitios en Taiwán son interesantes porque se ubican al límite del área de distribución de estas especies tropicales”.

El Porites lobata, coral de fuego (miléporas platyphylla),  y el coral coliflor (Pocillopora meandrina) sobreviven en estas latitudes gracias a la corriente caliente, el Kuroshio, la más fuerte del mundo después del Gulfstream. El investigador francés Vianney Denis, radicado en Taiwán, nos menciona que un equipo japonés llegó a Japón desde Taiwán en kayak, llevado por la corriente, a una velocidad promedio de 1.5 nudos.

Las muestras de plancton y peces se almacenarán en la goleta hasta octubre de 2018, fecha de regreso de Tara en Lorient. El coral, una especie protegida, desembarcará  en Taiwán.
Este lunes, 26 de marzo, es día de gran limpieza a bordo. Los marineros lavan cubierta, timonería, cabinas y pasillos. Los científicos desinfectan los frascos de recolección para evitar que el plancton cosechado crezca a bordo de Tara. Dejarán las tuberías y los  tanques como nuevos para el próximo equipo.

Nos enrumbamos hacia Keelung, donde la tripulación vestirá su cárdigan agnès b. y se dedicará a recibir visitantes. La tripulación apreciará una vez más la amabilidad y la hospitalidad de los taiwaneses durante las ceremonias de bienvenida, un año después de la primera escala.

Noémie Olive

15/03/2018

Hong Kong

En Sanya, dos científicos chinos, Huang Xueyong, profesor titular, y Chen Biao, estudiante de doctorado en biogeografía, han sido nombrados por la Universidad de Guangxi, tanto para ayudar al capitán Samuel Audrain en los trámites administrativos como para participar en la investigación en las aguas de la isla de Hainan. Lastimosamente, por falta de permiso de muestreo en tiempo oportuno, este programa no se pudo completar, pero su presencia a bordo permitió unos intercambios que podrían asentar las bases de futura cooperación entre Tara y China.

Después de Sanya y la Riviera china, estamos ahora en Hong Kong por unos diez días. En el centro de la ciudad, rodeada por una multitud de edificios que compiten por alcanzar el cielo, la goleta se abre a la población para contar su historia. Esta es la primera vez que Tara hace escala aquí. Ciudad-región rodeada por el mar, Hong Kong es una etapa importante de la expedición Tara Pacific: « Es una zona altamente urbanizada, donde el coral está expuesto al estrés de la contaminación. Resulta interesante ver cómo los arrecifes se comportan y se adaptan a esta contaminación», explica Romain Troublé.
Una escala de encuentro con el público, que culminará con el estudio subacuático de los corales del archipiélago, junto a cuatro científicos de la Universidad de Hong Kong.

Agathe Roullin

27/02/2018

El reloj biológico del coral, 2/2



Oren Levy, Profesor en la Facultad de Ciencias de la Vida y Director del Laboratorio de Ecología Molecular Marina (LMME) en la Universidad Bar-Ilan en Israel, embarcó en Palaos durante el leg  organizado por el Centro Científico de Mónaco (CSM). Focus sobre los mecanismos de un reloj particular. Segunda parte de la entrevista.

En la 1era. parte, hemos visto que lo que llamamos el reloj biológico, o reloj circadiano, está relacionado con la detección de señales emitidas por el medio ambiente. Su investigación se centra en el desove del coral.
Sí, intentamos entender cómo los corales detectan los cambios en su entorno a través de sensores químicos y fotosensibles. Por ejemplo, al amanecer y al atardecer, así como a la luz de la luna, las longitudes de onda de la luz varían, lo que provoca la liberación de gametos en la columna de agua.

¿El desove del coral es singular?
Lo que es único en el desove del coral, es que siempre está sincronizado con la luz de la luna. Por lo general, ocurre 3 o 5 noches después de la luna llena. Un buen ejemplo es un estudio realizado en el Caribe. Los investigadores siguieron a la misma colonia durante 20 años para determinar el momento del desove. La variación, de un año a otro, ha sido de más o menos 10 minutos  en un período de 20 años. Es realmente sorprendente cuando se sabe que, desde el punto de vista de su evolución genética, los corales son muy primitivos.

El desove de los corales no solo es extremadamente preciso, sino que ocurre exactamente al mismo tiempo.
La Gran Barrera de Coral alberga más de 130 especies de corales. Increíblemente, se ha demostrado que desovan al mismo tiempo, en el lapso de una noche, y estamos hablando de un arrecife de 2.500 kilómetros. Nuestro segundo trabajo fue de entender cuáles genes están involucrados en el momento del desove.
  
Para esto, dividimos nuestra experiencia en 3 fases, justo antes del período de desove. Colocamos el coral núm.  en condiciones ambientales, de modo que pudiera percibir las variaciones de la luna, del amanecer,  del atardecer y de la luz ambiental. El coral núm.2 se colocó cada noche bajo una luz artificial de muy baja intensidad. El coral núm.3 estaba cubierto con una tela negra, cada día después del atardecer.

 ¿Cuáles fueron los resultados del experimento?
Muestreamos los 3 corales hasta la noche del desove para definir, utilizando diferentes tecnologías, el perfil de los genes expresados con fuerza durante el desove, y así tratar de identificar genes específicos. Lo que fue único en este experimento es que solo el coral colocado en condiciones ambientales pone huevos. Los otros dos, no. Tomamos una muestra después del desove y examinamos el perfil de los genes. Lo comparamos con todas las muestras recolectadas previamente. De este modo, hemos logrado identificar unos genes específicos, que consideramos importantes en el desove.

¿Por qué colocaron el coral núm. 2 bajo luz artificial?
En muchos lugares del mundo, como por ejemplo en el Mar Rojo, donde trabajo, hay urbanización alrededor de los arrecifes de coral y, por lo tanto, luces artificiales, la llamada contaminación lumínica. Queríamos saber si esto podría afectar el momento del desove. Y es lo que sucedió.  Otro resultado asociado con este trabajo: muestreamos los corales durante los días de luna llena y nueva, 4 veces al día, y descubrimos que los mismos genes tienen diferentes niveles de expresión en días de luna llena en comparación con los días de luna nueva. Lo que significa que el coral sabe cómo contar los meses. Si uno observa los mismos genes, resalta una expresión más alta o más baja, por ejemplo al mediodía, entre los días de luna nueva y de luna llena. Es probable que los corales sigan los meses de esta forma. Hicimos la misma observación en 2 corales en Australia y Japón.

El trabajo que ha realizado en Palaos, a bordo de Tara, con el Centro Científico de Mónaco, ¿está relacionado también con esta investigación?
Sí. Continúo mi trabajo en el Instituto Interuniversitario de Ciencias del Mar en Eilat (IIU - Israel). En Mónaco, llevamos a cabo experimentos similares, bajo luz artificial, para modificar la fisiología de los corales. En Israel, ponemos los corales en condiciones ambientales en nuestro laboratorio marino, y tomamos otros sobre los cuales reproducimos la intensidad luminosa de Eilat. Los corales permanecen más de 5 meses bajo estas condiciones. 

Hemos observado, en términos de expresión genética, muchas vías relacionadas con el cáncer y la fecundación. Así que ahora tenemos pruebas sólidas de que la luz artificial tiene un impacto en los corales, no solo en lo que respecta al desove, sino también en su fisiología, metabolismo, etc. 

Entrevista realizada por Noëlie Pansiot

26/02/2018

Sanya, China


Llegamos a Sanya. Imponentes barras de edificios y complejos hoteleros titánicos se erigen en el horizonte. Un ballet de yates, lanchas y barcos de pesca  rodea  a Tara. Estamos en China. Sanya, al sur de la isla de Hainan, es  un balneario cotizado de la “Chinese Riviera”, en esta celebración del año nuevo chino. De noche, es espectacular.  En las fachadas de los edificios ondulan delfines y medusas de luz, renos, palmeras y mensajes en mandarín.  En cubierta, disfrutamos de la frescura nocturna.
Zarpamos de Nha Trang, Vietnam, el 15 de febrero, evitando los restos de una tormenta que viene  de Filipinas hacia Vietnam. Izamos las velas, para el deleite de los científicos todavía en espera del permiso de muestreo en aguas chinas, junto a dos científicos nacionales.

Progresamos con regularidad en el mar de China cuando, en víspera de nuestra llegada a Sanya, vivimos una alerta. Ya estaba oscuro en este domingo 18 de febrero, cuando David Monmarché, de turno de vigilancia, saca al capitán de su litera. Un barco ha cambiado repentinamente de rumbo y se acerca rápidamente a Tara, sin ningún motivo aparente. Otros puntos aparecen en el mapa al oeste, siguiendo al primero.¿Barcos de pesca subiendo a sus redes, o barcos mal intencionados? En la duda, Samuel Audrain inicia el procedimiento establecido: arrancar el motor, cambiar de rumbo, bajar las velas, avisar a la dirección de la Fundación.

A bordo, todos despiertan,  dejan su computadora o su juego de tarot. La tripulación se agrupa afuera, en silencio, mientras Tara escapa hacia el este.Reclamado por varios países, el Mar del Sur de China es un área singular donde los barcos deben extremar la precaución. El barco, cuyo comportamiento preocupa al capitán, se aleja. Pescadores, tal vez. Tara se relaja, retoma su rumbo hacia Sanya.  Marion Lauters reparte chocolates. 

Agathe Roullin